Por Luis Medrano Volquez
El enorme déficit comercial de República Dominicana con China debe llevarnos a una reflexión: el problema no es solamente cuánto importamos, sino cuánto dejamos de producir.
El Gobierno debe impulsar una política nacional para identificar los productos que importamos y que podemos fabricar en República Dominicana.
Necesitamos incentivos al productor nacional, financiamiento, energía más competitiva, menos burocracia y apoyo para exportar.
También debemos integrar a las empresas dominicanas con las zonas francas, para que una mayor cantidad de sus materias primas e insumos sean producidos aquí.
Los comerciantes y empresarios no pedimos cerrar las puertas a las importaciones. Pedimos condiciones para competir y producir.
La meta debe ser clara:
Menos dependencia de las importaciones, más producción nacional, más empleos y más exportaciones.
República Dominicana no debe conformarse con ser un gran consumidor. Debe convertirse en un gran productor.




